Tiramisú

Cuando te pones a buscar una receta y te encuentras con tantas versiones, siempre pasa que no sabes cual utilizar, igual que cuando hay muchas cosas en la nevera y no sabes qué comer..., pues lo mismo.
Que si con nata o sin ella, con huevo o sin él, que son las más clásicas, hasta las más innovadoras con frambuesa, te verde, chocolate, caramelo, con tropezones crujientes..., pero todas tienen una cosa en común, el mascarpone.
Dirán entonces que cómo es posible que la antiqueso tome tiramisú, no me pregunten, pero el mascarpone es el único que soporto y de momento sólo con este postre, porque no me sabe a queso, seguramente porque va mezclado con ingredientes más fuertes. Eso sí, no creo que pueda comerlo sólo a cucharadas, si me hacen el tercer grado tengan por seguro que canto a la primera!!!
De todas las versiones, he escogido el tiramisú clásico con nata, aunque estoy segura que no será el último que haga. Para esta receta me he guiado por la receta de Bea, del blog Sin salir de mi cocina, a la que le tengo mucha fe porque es la bomba, receta que pruebo, receta que repito y salvo por mi toque personal es exacta a la de ella.
Se los recomiendo si no lo han probado, está tan bueno que lo he hecho dos veces, una auténtica delicia, muy suave, jugoso y tengo que reconocer que el marsala le aporta un toque único.

Ingredientes para 8 personas:
  • 1 paquete de bizcochos (200 gr)
  • Café expresso con sabor a chocolate
  • 1/2 vaso de vino de marsala
  • 4 yemas de huevo
  • 8 cucharadas de azúcar glass
  • 200 ml de nata para montar
  • 250 gr de mascarpone
  • Cacao en polvo sin azúcar 
  • Chocolate negro rallado y en virutas
Comenzamos haciendo el café (como 300 ml), lo ponemos en un bol ancho donde luego quepan bien los bizcochos al remojarlos; agregamos el marsala y reservamos hasta que que se atempere, si no se quedarán los bizcochos muy húmedos.
Con la Kitchenaid o unas varillas eléctricas, montamos la nata sin azúcar y reservamos.
De la misma manera, batimos las yemas de huevo con el azúcar hasta que hayan blanqueado. Incorporamos el mascarpone y continuamos batiendo hasta obtener una crema homogénea.
Con ayuda de una espátula incorporamos la nata a la crema de mascarpone, mezclándola con movimientos envolventes hasta que esté completamente integrada.
En el molde elegido (a mí me gustan transparentes para que se vean las capas) vamos poniendo filas de bizcochos que previamente pasamos por la mezcla de café y marsala, vuelta y vuelta, una zambullida y a la fuente. Ponemos una capa generosa de la crema de mascarpone, espolvoreamos cacao y vuelta a empezar; otra capa de bizcochos humedecida, crema y terminamos espolvoreando primero con el chocolate rallado y luego con el cacao. De esta manera el cacao no se pegará a la crema.
Terminamos decorando con chocolate en virutas.
Una vez terminado lo cubrimos y llevamos a la nevera, al menos ocho horas para que tome cuerpo, pero como mejor se disfruta es haciéndolo de un día para otro, incluso a los dos días está mejor.
Con estas cantidades me dio para una fuente rectangular de unos 20x6 y el vaso que se ve en la fotografía. Me encantan las presentaciones individuales, aunque dado el tamaño del vaso lo tomamos entre dos.
Ya advierto que no está rico sino riquísimo!!!
Que lo disfruten!!!

Fideos chinos con verduras y gambas

Sí, lo sé, demasiado tiempo!!! Qué rápido pasa cuando estás demasiado ocupada. Muchas cosas me han tenido apartada de mi blog y de mis blogs queridos, sobre todo de las personas que están ahí detrás; el no poder llevarles un seguimiento y saber de ellas todavía me abrumaba más que no poder publicar. Había que priorizar y vaya que lo he hecho, lo que pensaba que iba a ser para unas semanas pasó a ser unos meses, pero ya vuelvo a estar tranquila y con tiempo para sentarme delante del ordenador.
Cocinar he cocinado, porque si no estaría como una sílfide, pero una es tan exigente consigo misma que además no quieres publicar cualquier cosa, nooo, tiene que ser sensacional!!!
Este de hoy es uno de esos platos que a medida que lo saboreaba me decía ohhh, esto tengo que compartirlo, es delicioso.
Cocinar en el wok es fascinante, muy rápido y con un resultado exquisito, sólo tenemos que preparar todos los ingredientes con anterioridad e ir añadiéndolos por orden de cocción.
Los ingredientes se saltean con un movimiento constante, denominado según la gastronomía cantonesa "wok hei", una habilidad para extraer el "qi" del wok, la energía, de esta manera los alimentos mantienen su sabor y su olor intactos.
Además se puede utilizar también para freír o cocinar al vapor colocando encima una cesta vaporizada.
La forma cóncava interior del wok hace que el fondo tenga más calor que los laterales, por eso lo de mover constantemente, los alimentos que están en el fondo tendrán mayor calor y se cocinarán más rápido, por lo que podemos retirar a los bordes los que nos interesen que tarden más en hacerlo, ya que además de no quemarse tampoco se nos pegarán y conseguiremos de esta manera una cocción uniforme y un cambio de sabores.
Estos consejos son muy útiles si nunca lo has usado:
-Antes de añadir los ingredientes, el wok debe estar caliente, al menos debe precalentarse un minuto.
-Se utiliza con fuego alto constante.
-Se saltea con un mínimo de aceite.
-Una vez comenzamos a añadir ingredientes hay que revolver constantemente.
-Lavar el wok con agua caliente y una esponja suave.
-Guardar bien seco y protegido con un poco de aceite para que no se oxide.
Wikipedia es la bomba!!!
Y sin más, vamos con la receta!!
Ingredientes:
  • Aceite
  • 3 cucharadas de semillas de sésamo
  • 1 cucharadita de comino en grano
  • 2 guindillas frescas
  • Una pizca de pimienta de sichuan
  • 1 zanahoria en juliana
  • 1 cebolla en juliana
  • 2 dientes de ajo laminado
  • 1 cucharada de jengibre rallado
  • Langostinos crudos 
  • 1 col china
  • 1 cucharada de salsa de ostras
  • 3 cucharas de salsa de pescado
  • 4 cucharadas de salsa de soja
  • 1 taza de caldo
  • Fideos chinos
  • Cilantro picado
  • Cebollino picado
Comenzamos picando en juliana toda la verdura. En el caso de la col china, separamos las pencas y cortamos por separado también en juliana. Reservamos toda la verdura por separado.
Pelamos los langostinos y con las cabezas y resto preparamos el caldo. Ponemos un poco de aceite en una cacerola, doramos los restos de los langostinos con un poco de cebolla, ajo y guindilla, añadimos agua hasta cubrir, presionamos las cabezas para que suelten todos los jugos, colamos y reservamos.
Precalentamos el wok. Ponemos un poco de aceite y comenzamos añadiendo las especias, doramos ligeramente y agregamos la zanahoria y las guindillas frescas. Rehogamos a fuego alto y a medida que vaya perdiendo la dureza, añadimos la cebolla, jengibre y ajo.  Seguimos removiendo, añadimos las pencas de la col, rehogamos y a continuación la parte verde de la col. Añadimos las salsas, removemos, agregamos el caldo y dejamos hervir. Agregamos los fideos chinos crudos. Cuando los fideos estén prácticamente hechos, añadimos los langostinos pelados, removemos hasta que estén cocidos, espolvoreamos las hierbas y servimos inmediatamente.
Resumen: 
La cocción en wok es muy rápida, ya que todo el tiempo está a fuego alto y no paras de remover. Lo importante es no cocer demasiado los ingredientes. Conviene tenerlos todos preparados en bols e ir añadiendo uno detrás de otro. Si cocemos demasiado el primero cuando hayamos añadido el último estará demasiado cocido. También es importante que todos los ingredientes tengan el mismo grosor e ir añadiendo de mayor a menor dureza.
Una receta exquisita, una combinación de sabores y texturas deliciosa y a medida que vayan saboreándolo querrán más!!!
Que la disfruten!!!